Sebastián León: cantante de música antigua

Sebastián León Cantante Barroco

La música antigua en general, para mi ha sido siempre una forma de buscar tradiciones y mezclas de culturas. Recuerdo cuando tenía 11 o 12 años, descubrí un disco de música de las colonias españolas en Hispanoamérica y para mi fue un descubrimiento maravilloso, como si se me abrieran las puertas del mundo jajaja. Era música que me sonaba mucho a nuestros bambucos, pasillos, guabinas, pero en su origen más antiguo y con instrumentos originales o réplicas.

 

  • Sebastián León, bogotano, de 1985
  • Vive en Basilea, Suiza
  • Cantante de música barroca
  • También es estudiante de doctorado en la Universidad de Barcelona (Filología Hispánica) y asistente artístico de un grupo de música barroca español
  • http://www.sebastianleon.net/
  • http://www.labozgalana.com/

¿Cómo llegaste a Basilea?

Basilea es muy conocida por su escuela de música antigua, la “Schola Cantorum Basiliensis”, que es el departamento de música antigua de la escuela de música de Basilea. En Bogotá, cuando estudiaba en la Javeriana, el Banco de la República organizó varios años seguidos, cursos y montajes dirigidos por profesores de la Schola Cantorum y ahí conocí a Gerd Türk, el profesor con el que estudié canto aquí. Estudié todo el tiempo que se puede estudiar aquí, jeje. Hice un Bachelor y un máster en interpretación de música antigua y luego me saqué el diploma de profesor de canto. Vine cuando tenía 23 y ya llevo 8 años.

¿Por qué el trabajo de cantante barroco en estos tiempos de crisis puede ayudar a cambiar el mundo?

Yo creo que en general el arte, no solo la música, es parte fundamental de nuestra cultura e historia. Somos más parecidos de lo que creemos en ese sentido, el arte es la lengua más importante de una cultura y estoy seguro que un mundo en el que el arte fuera la lengua que nos une, las cosas serían muy distintas. La realidad es otra, desafortunadamente… la crisis nos hace priorizar otras cosas, pero nuestras raíces, ritmos, sonidos, colores, lenguas, sabores es algo que no podemos evitar. Me encantaría cambiar el mundo ¡A quién no! Pero con mi trabajo lo que intento es trasmitir alegría a los que me escuchan y hacer sentir cosas a la gente que no vivimos todos los días, precisamente porque por imposición las olvidamos.

También haces algo de teatro ¿verdad?

No soy actor, pero al ser cantante tengo mucho contacto con el teatro. Cada vez que canto alguna canción o pieza musical tengo que trasmitir afectos, sentimientos. He cantado algo de ópera y ahí si que tienes un personaje, es como actuar, pero en vez de hablar, cantas. Actualmente estoy haciendo un proyecto en Barcelona con una compañía que se llama “La Sonorosa” que mezcla música, danza y teatro; hacemos un proyecto ambientado en la moda de la música española en la corte de Paris del siglo XVII, ¡es super divertido!, es como un musical pero del barroco y la música es muy pegajosa, pero para mi es un gran compromiso porque de hecho actúo más de lo que canto y me ha tocado ponerme mucho las pilas.

Soy un cantante de formación “clásica” pero con énfasis en música antigua y a partir de ahí busco una manera distinta de cantar, digamos más “Natural” y no lo que se esperaría de un cantante de música clásica.

¿Qué tiene para enseñar hoy en día la música antigua europea al resto del mundo?

La música antigua en general, para mi ha sido siempre una forma de buscar tradiciones y mezclas de culturas. Recuerdo cuando tenía 11 o 12 años, descubrí un disco de música de las colonias españolas en Hispanoamérica y para mi fue un descubrimiento maravilloso, como si se me abrieran las puertas del mundo jajaja. Era música que me sonaba mucho a nuestros bambucos, pasillos, guabinas, pero en su origen más antiguo y con instrumentos originales o réplicas. Lo que me gusta de la música antigua es que tenemos mucha información escrita en algunos casos pero hay mucho que hay que descubrir en la música misma, es una música muy flexible en ese sentido y además las referencias más cercanas que tenemos para hacerla son precisamente nuestras músicas tradicionales y eso es algo fascinante.

¿Cuál es el tipo de música exactamente que interpretas? ¿Sus compositores e intérpretes más conocidos?

El repertorio que más canto es barroco que es música entre los años 1600 y 1750, los compositores más conocidos de este periodo son Bach, Vivaldi o Händel, pero por gusto propio yo tiendo a cantar música anterior de compositores menos conocidos en general como Claudio Monteverdi o incluso música más antigua entre los siglos XII y XVI. Me encanta la música del renacimiento y el primer barroco, pero he tenido la oportunidad de hacer música más antigua o más moderna de la que normalmente hago, es un aprendizaje y descubrimiento constante, aún hay mucha música esperando ser descubierta o interpretada.

Sebastián León - cantante barroco colombiano

Foto por: Romain Bockler

¿Cuáles son los proyectos más importantes en los que estás trabajando ahora?

Aparte del proyecto de Barcelona, trabajo mucho con un grupo que fundé con amigos aquí en Basilea, la mayoría cantantes colombianos que conocía ya desde la universidad en Bogotá y que terminaron aquí por las mismas razones que yo, el grupo se llama “La Boz Galana” y hacemos sobre todo música barroca latinoamericana y española y sacamos nuestro primer disco el año pasado con música de un compositor español del que hay mucha música sin transcribir y que no se ha interpretado desde hace siglos. También desde hace un tiempo tengo la fortuna de estar invitado a cantar regularmente con “Al Ayre Español” que es un grupo bastante conocido en el mundo de la música antigua y es un grupo que escuchaba con una admiración enorme desde adolecente, su director, Eduardo López Banzo me invitó a cantar con ellos después de haber participado en algunos cursos de verano que hice con él y los proyectos que hago con su grupo son una oportunidad muy grande para mi de aprender y trabajar con gente de una calidad humana y artística impresionante.

En verano hago una ópera (L’Orfeo de Monteverdi) con una compañía independiente de ópera en la parte francesa de Suiza. También sigo estudiando, después de haber terminado aquí en Suiza mis estudios musicales, busqué la oportunidad de profundizar en otra de mis grandes pasiones que es la literatura y actualmente hago un doctorado a distancia en la Universidad de Barcelona sobre música y poesía del barroco español.

¿Tienes algún proyecto que haga un vínculo con Colombia? Si no, ¿en qué tipo de proyecto “puente” (entre países) invertirías tu energía creativa?

Bueno, desafortunadamente no mucho… me encantaría poder cantar más en Colombia o hacer proyectos conjuntos con gente que viva en Colombia. En la primera gira de conciertos con “La Boz Galana” por Francia, cantamos bastante piezas que están en el Archivo de la Catedral de Bogotá y la gente estaba fascinada, me encantaría poder seguir haciendo música que esté allí, pero por varias razones, no siempre es fácil acceder a la música del archivo. Con uno de los coros que dirijo aquí en Basilea, les he llevado algunas canciones colombianas y las cantan felices. De todas maneras, en Colombia hay gente muy talentosa (no lo digo para quedar bien) y sería un lujo poder hacer más cosas en mi país, no necesariamente solo con la música antigua.

 

 

¿Qué es lo que más te gusta y disgusta de Bogotá?

El ruido y el desorden, pero creo que a veces me hacen falta, en eso me he vuelto “muy suizo”. Me gusta la variedad cultural que hay en Bogotá, la gente amable y que uno nunca se aburre, siempre hay un buen plan para hacer.

¿Y de Basilea?

De Basilea me gusta mucho la tranquilidad de la ciudad, pero a veces es excesiva, justo lo contrario a Bogotá jaja, me gusta mucho vivir en una ciudad con un río grande (el Rin), con mucha arquitectura del Renacimiento y la Edad Media pero que sin embargo es conocida por eventos de arte contemporáneo. En Basilea hay mucha oferta de eventos culturales: museos, conciertos y al estar al lado de Alemania y Francia es una ciudad un poco más “cosmopolita” que otras de Suiza. También hay muchos inmigrantes y eso la hace muy interesante, se escuchan muchos idiomas, se ven muchos colores de piel, se huelen muchas cocinas distintas. Para un Bogotano, de todas formas, a veces Basilea se queda pequeña, es como un pueblo grande como salido de una postal.

¿Cómo es tu campo de trabajo en Colombia? ¿Qué oportunidades hay para vivir como músico coral y especializado en música antigua?

En coro cantaba mucho más antes de venir a Basilea; al hacer una formación como cantante uno siempre aspira a cantar como solista. Para mi, haber tenido la experiencia de haber cantado en coro es inolvidable y es gracias al maestro Alejandro Zuleta, que tristemente falleció el año pasado y que fue uno de los emprendedores de la educación coral en Colombia. Con él tuve la oportunidad de cantar en la Javeriana con su coro Santa Cecilia antes de venir a Europa.

En Colombia aún hay mucho por hacer en el terreno de la música, pero hay gente que con pocos recursos hace cosas que en Europa ni se las plantean. En Europa la ventaja es que hay muchas oportunidades para hacer conciertos como músico independiente, pero eso no significa que sea muy fácil y vivir solo de hacer conciertos es bastante duro, es por eso que yo busco actividades paralelas dictando clases, dirigiendo coros de aficionados y haciendo proyectos de gestión cultural. Y para pagarme el master trabajé bastante tiempo vendiendo paninis en un takeaway de un italiano y salía luego corriendo para ir a clase.

Si me planteara volver a Colombia algún día, vivir solo de conciertos es aún más difícil que aquí, pero estoy seguro que en el ámbito pedagógico y cultural hay mucho por hacer y mucha gente con ganas de hacer cosas.

¿Cuál es la visión general que hay en la ciudad donde vives sobre Colombia y los colombianos?

Bueno, hay de todo… afortunadamente la gente con la que me he encontrado son muy abiertos a saber más de Colombia y se interesan y preguntan mucho. Al principio me sorprendía que había mucha gente aquí que conoce Colombia o que incluso muchos suizos hablan español muy bien. En la escuela de música era otra cosa, tenía muchos compañeros colombianos y latinoamericanos y los que no lo eran les encantaban nuestras culturas, es muy lindo compartir con gente así porque uno aprende muchísimo.

  • ¿Qué comida extrañas? El aborrajado que hacía mi mamá, el ajiaco, el juguito de mora con leche, las achiras, el chocorramo y las arepas, el café también, pero debo admitir que intento siempre buscar café colombiano aquí y se consigue muy buen café de exportación.
  • Un lugar al que guardes especial cariño en Btá: La Candelaria, Chapinero y la sabana de Bogotá, por decir algunos…
  • Una zona de miedo: Recuerdo a veces el centro de Bogotá con un poco de miedo
  • Una banda en Colombia Difícil… sigo escuchando a Los Aterciopelados y más recientemente Monsieur Perinè y Pedrina y Rio
  • ¿Una banda que no sea Colombiana? Beirut
  • ¿Un escritor colombiano y otro mundial? Gabriel García Márquez y Miguel de Cervantes

¿Has tenido muchos problemas respecto a papeles e idiomas para trabajar, estudiar y/o hacer tu vida cotidiana en la ciudad donde vives?

Afortunadamente no, aparte de la burocracia normal, he tenido bastante suerte y debo decir que los suizos en eso son personas muy efectivas y que siempre están dispuestos a ayudar. Sin embargo, muchos de mis colegas de otros países han tenido muchos problemas porque al ser músicos y no tener un trabajo de 8 horas diarias en una oficina o empresa, el gobierno suizo pone muchas trabas en muchos casos, es muy triste porque mucha gente se ha tenido que replantear el hecho de quedarse trabajando aquí.

En Suiza, la principal dificultad para muchos es que se hablan aparte del alemán standard, el francés y el italiano, muchos dialectos derivados del alemán, al principio para mi era súper confuso, porque venía con mi alemán básico de libro de academia y me hablaban en dialecto y mi cabeza se nublaba jajaja, pero con el tiempo me he ido acostumbrando y hay dialectos que me parecen muy bonitos y ya entiendo bastante, pero no me atrevo a hablar en dialecto.

¿Qué es Colombia?

Colombia es la familia, la casa, la amabilidad, y “siga y a la orden”, es naturaleza, colores, sabores, el mejor café, es gente trabajadora y emprendedora que lucha por sobrevivir, es un país lleno de diversidad humana y cultural y a pesar de tanto dolor y sufrimiento es un país que sabe reír a carcajadas y sacar lo mejor de si.

¿Volver?

Nunca he negado la posibilidad de volver… desde que vivo aquí la vida ha dado muchas vueltas entonces uno nunca sabe, lo haría si veo que puedo estar mejor que aquí, a nivel económico y sobre todo personal.

¿Cuál es la música colombiana que más te gusta o interesa y por qué? (¿y cuál es la que menos te interesa?)

Me gusta en general la música tradicional colombiana, sobre todo me encanta que sea el vivo ejemplo de la mezcla de culturas. Me gustan sobre todo los ritmos del interior como el bambuco, las guabinas, pasillos… pero el vallenato marcó toda mi infancia porque mi papá lo escuchaba hasta la saciedad, es música que me gusta más ahora. Luego, el rock y pop colombiano me gusta, hay un par de bandas nuevas que mezclan ritmos folklóricos y que escucho mucho. La música que menos me interesa es la música muy comercial con letras sin sentido o que sea muy repetitiva, no me gusta mucho la música electrónica o que suene todo el tiempo igual, prefiero las mezclas con instrumentos acústicos, pero el gusto musical es algo muy personal y en la variedad está el placer.

*Foto de la portada por Debo Caviedes

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