Jorge Leiva: músico, artista, educador

Jorge Leiva - Entrevista Destierra

Hago música, estoy en varias bandas, 4, a veces 5, y compongo algunas de las canciones. Por otro lado enseño español como segunda lengua en colegios, y también música y artes visuales, dibujo y diseño. Más que todo, estoy dedicado a la promoción de las artes y la cultura, representando en cierto modo la cultura latinoamericana y específicamente la Colombiana. Pero también mezclándola con otras propuestas que uno encuentra aquí, como música electrónica. Más o menos eso hago, un poquito de todo

  • Jorge Leiva (1978), Bogotá. Colombia
  • Músico percusionista, artista plástico y educador
  • Maestría en Educación, su tesis es sobre las alianzas culturales entre Australia y Colombia. Consultar su tesis
  • Está casado con Claudia Escobar y su hija se llama Luna
  • Viven en Melbourne, Australia

¿Cómo se llaman las bandas?

Una se llama Madremonte, que es como una fusión entre Regue, música latina, ska y salsa; la otra es Miss Colombia, que es una fusión entre música electrónica, funk y ritmos latinoamericanos; otra es La Descarga, que es de música tradicional del pacífico afrocolombiano; y con la que estoy trabajando en estos días se llama Los Chicanos Rockers, que es como Rock and Roll chicano (risas).

¿Por qué la música y el arte son importantes en estos tiempos de globalización y crisis económica?

Porque la música y las artes son una forma terapéutica, diría yo, para expresar lo que uno piensa, y también para comunicar un mensaje en contra o a favor de los sucesos del día a día e históricos. Los artistas siempre han sido representantes de sus épocas… a través de la obra que uno crea como artista refleja el tiempo en que vive, y eso es una forma de escribir la historia. Es importante también porque sirve para poner a la gente a pensar y a preguntarse por lo bueno o lo malo, lo positivo o lo negativo que hay en el mundo.

 

 Madremonte - jorge Leiva miss colombia - jorge leiva  La descarga - Jorge Leiva


“Sirve para poner a la gente a pensar y a preguntarse por lo bueno o lo malo”

El arte es una herramienta no solo para decorar o festejar, sino también para dar ideas y pensar sobre lo que sucede en la sociedad. Es importante que haya gente que a través de las artes no solo escriban la historia con imágenes, vídeos, literatura o música, sino que también promuevan la cultura. Aunque es un mundo globalizado, todos tenemos unas características culturales con las que nos identificamos de un modo u otro. Es importante porque a través de las artes las nuevas generaciones aprenden sobre la diversidad cultural y  esto lleva, en sí, una mirada crítica de la sociedad.

¿Has hecho algún proyecto “puente” entre Australia y Colombia?

Ya hemos hecho un par de proyectos puente. He trabajado con la Academia de Artes Guerrero en Bogotá con la que hicimos un proyecto de voluntariado dando clases de arte a niños desplazados que vivían en zonas marginales de la ciudad. Luego nosotros (mi esposa Claudia y yo) nos mudamos a Australia y continuamos con la conexión con esa escuela; hicimos entonces unos intercambios entre una escuela aquí en Melbourne, una escuela en Afganistán y esa escuela en Bogotá. Al final el trabajo resultó en un comic de pen pals, de amigos internacionales, en el que cada estudiante hacía un personaje y lo dibujaba. La propuesta se llamaba “mi amigo internacional” y hemos querido volver a hacerla pero no hemos tenido ni el tiempo ni los medios.

 

 

¿Qué es Sounds of Colombia?

Sounds of Colombia es una iniciativa artística y cultural  que tenemos en Melbourne con Claudia, que también es artista y profesional en mercadeo y ongs. Trajimos a Australia a los Aterciopelados con la ayuda de una organización para la que ella estaba trabajando y allí nos presentamos con ellos. Hicimos un día entero enfocado en Colombia y su cultura. Entonces también invitamos otros artistas, fotógrafos, bandas locales y también tuvimos comida típica, arepas y patacones. Los Aterciopelados cerraron la noche.

Como artista me parece importante no solo representar la cultura propia sino que también busco mezclarme con otras. Por ejemplo, en este contexto hemos trabajado con un grupo de música tradicional de Ghana y con músicos de Cook Islands; con ellos hemos tocado mezclando mapalé y cumbia con ritmos del pacífico y del África occidental. Entonces la música y el arte sirven para romper esas barreras culturales o de género y hacer diferentes proyectos en conjunto.

EL TARRO – the smallest performing space in the world–  es otro proyecto en el que participa Jorge y es resultado de su proyecto Sounds of Colombia. Surgió gracias al interés que comparte con su esposa Claudia por el arte callejero. Aquí se incubó la banda en la que los dos participan, Miss Colombia.

 

¿Hubiera sido más difícil hacer estos proyectos en Colombia?

Algunos de estos proyectos se hicieron en Colombia. Lo importante es lograr tener un vínculo con otra persona en otro país. Las escuelas y profesores en otro país son una buena forma de generar contactos y pienso que cada vez hay más gente en Colombia desarrollando este tipo de iniciativas. Principalmente en el tema de los amigos internacionales.

En cuanto a las colaboraciones musicales es un poco diferente. En Colombia hay una amplia diversidad cultural, y lo usual han sido las colaboraciones internas. Sólo hasta hace poco se empiezan a escuchar propuestas y mezclas con música internacional, con música gitana o reggae, fusiones de música tradicional con blues o con metal…

Igual en Colombia no es tan fácil como acá en Australia donde hay tantos inmigrantes y refugiados de tantos países. En Colombia no ha habido una gran ola de inmigrantes en los últimos años, en cambio aquí cada día uno escucha 20 idiomas diferentes, ve gente de todas las religiones, de muchos países, y eso puede ser una ventaja a la hora de hacer esas conexiones interculturales. No me refiero a la variedad cultural, porque en Colombia hay una gran variedad, sino a la diversidad de gente de países diferentes.

 

Jorge Leiva por Nelson gómez

Foto por Nelson Gómez

 

¿Cómo se ve a Colombia en Australia?

En realidad cuando llegamos a Australia, hace unos 9 años, el colombiano todavía era algo muy exótico. Todavía es una gran minoría aunque en los últimos años vienen más estudiantes. Tal vez porque, aunque el viaje es caro, hay la posibilidad de trabajar 20 horas a la semana, legalmente, si uno está estudiando. Cosa que es muy diferente en Estados Unidos o Europa.

Por la situación geográfica, los intereses económicos, los conflictos, etc., estos dos países han estado muy desconectados. Pero hoy en día incluso se escucha una cumbia o un vallenato en la radio y hay más gente interesada en aprender español. Respecto al estereotipo es lo mismo de siempre, preguntan sobre las drogas y hacen el típico chiste de que si trajo un periquito o qué. Pero también se aprecia mucho el café colombiano, y este es otro estereotipo.

La música se empieza a apreciar, la cumbia, principalmente por la tendencia de ir hacia lo clásico, lo vintage, los años setenta, la cumbia peruana, la colombiana, el texmex. El estereotipo colombiano si es el de las drogas, pero no solamente. Por ejemplo aquí se hace mucho deporte y la selección Colombia de fútbol también se conoce. Así mismo, más australianos empiezan a viajar a Latinoamérica. De todas maneras hay mucha ignorancia y la cultura aquí todavía tiene mucho racismo. Así como en Estados Unidos están los rednecks aquí están los bogans, que están en contra de la inmigración y de los que son diferentes de ellos.

¿Cómo es la cultura Australiana y qué te ha gustado más, o menos?

Es una cultura un poco extraña. Yo no la puedo definir bien. A los aborígenes australianos casi que los arrasaron a todos. Dicen que la cultura tradicional continúa presente, pero no es como en Colombia donde hay comunidades indígenas. Aquí en verdad hubo algo mucho más intenso.

Lo que más me ha gustado… es una pregunta difícil. Especialmente Melbourne, donde vivo, es una ciudad muy abierta a las artes y hay muchas oportunidades y apoyos, becas, escenarios, conciertos, exposiciones constantes y es una ciudad muy segura y muy diversas. Se puede dejar el carro abierto o si uno olvida el teléfono en el bar, después aparece. Los niveles de seguridad y bienestar social aquí son mejores que en nuestro país.

Lo que menos… tal vez que por ser tan seguro todo, la vida se vuelve un poco cuadriculada y con muchas normas y multas. Multas por eso y por lo otro. También hay mucha burocracia. Tal vez han empeorado algunas cosas con el primer ministro actual que es de extrema derecha, pro-minería, pro-armamentista y en contra de la inmigración. De negativo… pues también que es muy lejos… ir de viaje a Colombia es carísimo. Aunque por otro lado es más cerca a Asia y se puede viajar. Es difícil comparar.

A mí me encanta Colombia y tal vez voy un par de años a vivir allá, pero en realidad la guerra, las drogas, el caos… a mí me encanta el ruido, la música y un poco el desorden pero en Colombia tuvimos experiencias fuertes que nos hicieron cambiar de panorama, y tuvieron que ver todas con la inseguridad, las drogas, el narcotráfico. Crecimos en una época muy tenaz, con los paras, con la guerrilla. Yo quería un cambio, cambiar de ritmo de vida, se dio la oportunidad y lo hicimos.

 

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