César Ortiz, realizador audiovisual

Cesar Ortiz- Entrevista en Destierra

Lo que más me gusta de Cali es comer chontaduro con sal a las 5:00 p.m. Y lo que más me disgusta: la herencia maldita del narcotráfico: dejó mal gusto, ambición por la plata fácil y sigue cobrando muertes. En Malmö hay un tipo de silencio que nunca había “escuchado”, para muchos puede ser aburrido pero es lo más exótico que he experimentado

  • César Ortiz (1979), Caleño
  • Es realizador audiovisual
  • Corresponsal freelance en Escandinavia para la televisión colombiana
  • http://cesarortiz00.tumblr.com/
  • Cofundador de Buddha Mag
  • Vive en Malmö – Suecia

¿Por qué es importante el trabajo audiovisual en estos tiempos de crisis económica?
No sé qué tan importante es, pero la imagen como elemento estético o de comunicación genera un gran impacto actualmente. Todo parece que se reduce a una pantalla de un teléfono. Una foto, un video de 15 segundos y hasta un “meme” tiene repercusiones astronómicas, positivas y/o negativas. Los que generamos algún tipo de contenido tenemos allí una oportunidad y responsabilidad. Las historias ya no son contadas por los grandes medios.

 

¿En qué otros proyectos estás trabajando?
Acabo de abrir una oficina con otras 6 personas que trabajan en diferentes áreas, hay diseñadores, músicos, fotógrafos, redactores. No es el formato agencia porque cada uno trabaja en sus propios proyectos pero la idea es empezar a producir cosas juntos. No se cómo vamos a pagar el arriendo el próximo mes pero, por ahora, es divertido

¿Tienes algún proyecto que haga un vínculo con Colombia?
Trabajé para un proyecto audiovisual muy interesante sobre colombianos o temas relacionados con Colombia en el exterior, dedicados a actividades creativas. Encontré artesanos, poetas, músicos, una banda de cumbia sueca, tatuadores y hasta un DJ llamado Jesús. Realicé, también, el cubrimiento de un evento de intercambio entre las ciudades de Malmö (Suecia) y Hamburgo (Alemania) que buscaba generar una red de emprendedores y nuevas empresas entre las dos ciudades. Me pareció un ejercicio que se puede replicar en Colombia pero generando lazos entre ciudades intermedias. Colombia no puede limitarse solo a Bogotá. Hay ciudades pequeñas donde están pasando cosas y donde la gente está generando y produciendo proyectos a gran escala que no dependen de “hay que irse a Bogotá porque allá está todo” pero que no tienen gran difusión. Hay un nicho ahí que explotar.

 

¿Qué oportunidades hay ahora en Colombia para desarrollar proyectos audiovisuales como ocurre en Suecia?
La comunicación es una necesidad básica así que siempre habrán historias que contar. Con la ley de desarrollo cinematográfico hay una oportunidad que también se debe explotar. En Suecia existen una cantidad significativa de ayudas para desarrollos culturales y audiovisuales que muchas veces se pierden porque hay gente que no aplica a ellos. La iglesia, por ejemplo, da recursos para cine, teatro, festivales, etc.

¿Cuál es la visión general que hay en Suecia de Colombia?
“Crea fama y échate a dormir”. Yo solo he vivido en Malmö pero lo que percibo es que los medios han sido responsables, por no decir culpables, de la mala imagen del país. Vete a viajar por el mundo con tu pasaporte colombiano y te darás cuenta. Lo que quiero decir es que la gente sabe solo lo que ve en televisión. Por suerte, los suecos viajan mucho y he conocido a varios que han estado en Colombia y se han llevado una buena imagen, así que cuando digo que soy de Colombia a muchos les genera curiosidad o dicen solo “wow”.

¿Por qué o cómo te fuiste de Colombia o cómo llegaste a la ciudad donde vives?
Hace como 5 años viajando por Suramérica conocí a una sueca de la que me enamoré y decidí, entonces, que quería compartir mi vida con ella al otro lado del mundo. No resultó como lo había pensado pero decidí quedarme. Es una experiencia de vida aprender un nuevo idioma, conocer personas de casi todo el mundo, otras historias, otras vivencias, olores, sabores, otros códigos. Ahora, después de 4 años siento que hay unas raíces que están empezando a crecer.

¿Cuáles son los retos más grandes que has tenido como colombiano para trabajar, estudiar y/o hacer tu vida cotidiana en Malmö?
No he tenido ningún reto especial por el hecho de ser colombiano, pero por el hecho de no hablar el mismo idioma y, sobretodo, no compartir los mismos códigos culturales se siente que hay una barrera que te distancia de los demás. El único punto de comparación entre un@ colombian@ y un@ suec@ es la condición de seres humanos.

¿Qué es lo que más y menos te gusta de Suecia?
Como dije antes solo he vivido en Malmö. Suecia es un país pequeño en población pero grande en extensión. Parece que la vida al norte (vivo en el extremo sur) es totalmente diferente. Aquí hay un tipo de silencio que nunca había “escuchado”, para muchos puede ser aburrido pero es lo más exótico que he experimentado. Otra cosa que tengo para destacar es que es posible ver y controlar la gestión del Estado. Tu voto no es regalado ni comprado con una lámpara de Ikea (para guadar proporciones con el tamal y la lechona). Lo que menos me gusta es que hay unos vecinos que no responden cuando los saludo.

¿Para dónde va la política en Colombia?
Mientras existan los niveles de corrupción que tenemos no veremos ni la luz al final del túnel de la línea. Es posible explotar los recursos naturales sin destruir el suelo. Es posible llegar a un acuerdo con la guerrilla. Y así susesivamente para el resto de las preguntas. Seguimos votando por los mismos y no nos hemos dado cuenta que tenemos la solución en las manos.

¿Cuáles son las principales enseñanzas que te deja vivir en distintos países del mundo?
Comer albóndigas con mermelada le cambia la visión de vida a cualquiera y eso nunca me lo hubiera imaginado hasta estar aquí. Ese es un plato muy sueco que define casi toda la cultura. Es la bandeja paisa de aquí y en ese solo plato se cuenta la historia de una sociedad. La idea de volver a Colombia siempre está ahí y no necesito condiciones. Por ahora, quiero aprovechar el tiempo viajando y conociendo cuanto más pueda.

Una frase que resuma tu actividad creadora
“Ahora ya sabés quién soy yo”.